Como narrar una historia en tercera persona

En el mundo de la escritura, la narración en tercera persona es una técnica ampliamente utilizada que permite al autor contar una historia desde una perspectiva externa. Esta forma de narración brinda al lector una visión más objetiva de los eventos y les permite sumergirse en la trama sin tener que limitarse a los pensamientos y sentimientos de un único personaje. Si alguna vez te has preguntado cómo puedes dominar esta técnica y crear historias cautivadoras, estás en el lugar indicado. En este post, exploraremos los elementos clave de cómo narrar una historia en tercera persona, proporcionándote consejos prácticos y ejemplos que te ayudarán a perfeccionar tus habilidades como narrador. ¡Prepárate para descubrir los secretos de la narración en tercera persona y llevar tus historias al siguiente nivel!

En Internet, encontrarás una amplia gama de opiniones sobre cómo narrar una historia en tercera persona. Algunos escritores y lectores defienden esta perspectiva narrativa, mientras que otros pueden preferir la primera persona o incluso la segunda persona. Aquí están algunas de las opiniones más comunes que se pueden encontrar:

1. Neutralidad y objetividad: Muchos consideran que la tercera persona permite una narración más imparcial y objetiva. Al alejarse de los pensamientos y emociones internas del personaje principal, se puede brindar una visión más completa de los eventos y los demás personajes.

2. Mayor alcance y acceso a la trama: Al narrar en tercera persona, el autor puede abarcar múltiples puntos de vista y sumergirse en la trama de manera más amplia. Esto puede generar una mayor comprensión de los sucesos y personajes en general.

3. Distancia emocional: Algunos lectores pueden sentir que la tercera persona crea una barrera emocional entre ellos y los personajes. Aunque esto puede ser una ventaja para aquellos que prefieren mantener cierta objetividad, otros pueden encontrar dificultades para conectarse emocionalmente con la historia.

4. Menos intimidad y empatía: Al no tener acceso directo a los pensamientos y sentimientos internos del personaje principal, algunos lectores pueden sentir que hay una falta de intimidad y empatía con el protagonista. Esto puede afectar el grado de identificación y conexión emocional con la historia.

5. Versatilidad y flexibilidad: La tercera persona es conocida por su versatilidad. Puede emplearse en diferentes estilos narrativos, desde omnisciente hasta limitado, y permite al autor experimentar con diferentes voces y puntos de vista.

6. Espacio para la sorpresa y el misterio: Al mantener cierta distancia emocional, la tercera persona puede crear un mayor sentido de anticipación y sorpresa en el lector. Los giros inesperados y la revelación de información oculta pueden tener un impacto más dramático.

En última instancia, la elección de la perspectiva narrativa depende del estilo y la intención del escritor, así como de las preferencias del lector. Al explorar diferentes opiniones en Internet, es importante recordar que cada persona tiene sus propias preferencias y que no hay un enfoque único y correcto para narrar una historia en tercera persona.

1. Establece una perspectiva clara: Al narrar en tercera persona, debes decidir si narrarás desde una perspectiva omnisciente (donde conoces los pensamientos y sentimientos de todos los personajes) o desde una perspectiva limitada (donde solo conoces los pensamientos y sentimientos de un personaje en particular). Esto ayudará a establecer el tono y el enfoque de tu narración.

2. Utiliza un narrador neutral: En tercera persona, el narrador debe ser objetivo y neutral, evitando opiniones personales o juicios. Debe describir los hechos de manera imparcial, permitiendo al lector formar sus propias conclusiones sobre los personajes y eventos.

3. Mantén la consistencia en los pronombres: Al narrar en tercera persona, es importante mantener la coherencia en los pronombres utilizados para referirse a los personajes. Utiliza pronombres como -él-, -ella- o -ellos- de manera consistente para evitar confusiones y mantener la claridad en la narración.

4. Detalla las acciones y diálogos: Al narrar en tercera persona, debes proporcionar descripciones detalladas de las acciones y diálogos de los personajes. Esto ayuda a crear una imagen vívida en la mente del lector y permite que se sumerja en la historia.

5. Mantén el equilibrio entre la cercanía y la objetividad: Aunque el narrador en tercera persona puede tener acceso a los pensamientos y sentimientos de los personajes, es importante mantener un equilibrio entre la cercanía emocional y la objetividad. Evita volverte demasiado subjetivo y mantén una distancia adecuada para que el lector pueda formar sus propias opiniones y experiencias al leer la historia.

Opiniones

Había una vez un joven apasionado por la escritura que estaba decidido a mejorar sus habilidades narrativas. Tras buscar en Internet, encontró un artículo titulado -Cómo narrar una historia en tercera persona- que prometía brindarle las herramientas necesarias para lograrlo.

Con entusiasmo, el joven hizo clic en el enlace y comenzó a leer con atención cada párrafo. El artículo comenzó explicándole las diferencias entre la narración en primera y tercera persona, resaltando las ventajas de esta última en cuanto a la objetividad y la posibilidad de explorar múltiples perspectivas.

El usuario tomó notas rápidamente, anotando los puntos clave y las técnicas mencionadas en el artículo. Descubrió que la narración en tercera persona se basa en descripciones detalladas y en la capacidad de entrar en la mente de los personajes, revelando sus pensamientos y emociones al lector.

Armado con este conocimiento, el joven decidió poner en práctica lo aprendido. Tomó una historia corta que había estado escribiendo en primera persona y decidió reescribirla en tercera persona.

Comenzó por ajustar la perspectiva, cambiando los pronombres personales y eliminando cualquier referencia a su propio punto de vista. Luego, se centró en la descripción de los personajes y los escenarios, utilizando palabras evocadoras para sumergir al lector en la historia.

Siguiendo la sugerencia del artículo, el joven se esforzó por mostrar, en lugar de decir, las emociones de sus personajes. Utilizó diálogos, gestos y acciones para revelar las motivaciones y sentimientos de cada uno.

A medida que avanzaba en el proceso de escritura, el usuario se dio cuenta de que la narración en tercera persona le brindaba una mayor libertad creativa. Podía cambiar de escena y cambiar de personaje con facilidad, lo que le permitía explorar diferentes puntos de vista y agregar capas de profundidad a su historia.

Finalmente, el joven completó la reescritura de su historia en tercera persona y se sintió satisfecho con los resultados. Había logrado aplicar de manera efectiva las técnicas aprendidas en el artículo y había dado vida a su historia de una manera completamente nueva.

Esta experiencia de aprendizaje en la web no solo le permitió al joven mejorar sus habilidades narrativas, sino que también le abrió un mundo de posibilidades creativas. A partir de ese momento, se animó a experimentar con diferentes estilos de narración y a explorar nuevas formas de contar historias.

Otros posts relacionados

Este sitio utiliza cookies de terceros para obtener datos estadísticos en la navegación de nuestros usuarios, para publicidad segmentada y personalizada y mejorar los contenidos que ofrece el sitio. Si acepta o continúa navegando, consideramos que está de acuerdo con su uso. Más información

Tu buscador de trucos de forma sencilla en lo que necesites para tu día a día.

Comprobamos siempre las últimas tendencias de internet.